lunes, 5 de mayo de 2014

De dietas, carbohidratos, azúcares, grasas y colesterol, está tapizado el camino al infierno.

Quizás sea una obsesión que tengo por bajar de peso, pero hasta ahora lo único que nos ha funcionado (a mi esposa y a mi) ha sido la Dieta Dukan; no sé si tengan o no razón sus detractores tampoco me han pagado algo sus promotores pero sé que funciona, claro está y como todo, tomando racionalmente los riesgos y sin llegar a caer en exageraciones, lo digo porque muchos quisiéramos vernos "como varitas de nardo" a los tres días de iniciar la dieta, en contraste con la infinidad de excesos que durante años hemos inferido a nuestro cuerpo, que dicho de paso, y en mi caso muy personal, he de agradecerle infinitamente a él, porque muy a pesar de todo, sigue marchando como un reloj suizo a mis 52 años de vida y aún se levanta en "acción" todos los días, vanidad aparte y para sufrimiento de mi "amantísima" que ya no lo ve con gracia sino con enojo y con un toque de indiferencia, y es que desafortunadamente nuestro reloj a pesar estar muy parejos, en algunas cosas, los varoncitos les llevamos ventajas al sexo opuesto, por eso de los desajustes que le acarrean las hormonas a temprana, muy temprana edad a mi manera de ver, cosa que afortunadamente no ha sucedido a mi persona; como estaba diciendo, estoy preparando las "lonchas" con salvado de avena, porque "pensando" que todos los seres humanos buscamos la felicidad y nuestra salud corpórea, la realidad, que a veces golpea nuestras mejillas para despertarnos, me indica, junto con los montones de "salvado de avena" que me sobraron (casi 80 sobres de 500 gr) que no todos pensamos en que la actividad física, una dieta balanceada y una actitud positiva hacia la vida es una solución a la mayoría de nuestros males, quizás sólo el inicio de ellos, pero sobre todo hacia la problemática que nos plantea ésta vida, que es una solución viable, aceptada y generalizada, contrario a eso, hay miles que siguen revolcándose en el fango y inmundicia consumista, que prefieren consumir miles de calorías de bajo costo, llámense huaraches, tortas, tacos, tamales (toda la vitamina "t"), que además es fácil de obtener, barata, que actuar racionalmente, esforzarse un poco más que ir al refrigerador, para caminar unas cuadras hacia el mercadito municipal o hacia la tienda de autoservicio de nuestra preferencia, consumir, leer, documentarse, aprender y solucionar la problemática de "que cosa le voy a meter hoy a mi cuerpo" para ir ganando unos gramos de salud y perdiendo unos kilos de pereza física y mental.